¿Cómo manejar los berrinches?

Los niños llegan al mundo no socializados, con su propio temperamento, y algunos son más proclives al berrinche que otros. Hasta el más pacífico de los niños tiene algún berrinche, ya que son parte de su desarrollo, y no deben verse como algo negativo. Los niños no tienen las mismas inhibiciones o control que los adultos y ellos sienten que las emociones negativas son normales. Por lo tanto, los berrinches deben ser vistos como una oportunidad de educar y no como una catástrofe.

Las causas de largas pataletas son cuando el niño busca atención, está cansado, con hambre o incómodo. Es el resultado de una frustración de él con el mundo. Estas frustraciones son inevitables, ya que además el niño no puede comunicar bien sus necesidades.

¿Qué hacer?

Permanecer tranquila.

  1. Gritarle o zamarrearlo aumenta el problema en vez de calmarlo. Uno debe dar el ejemplo al niño, conteniéndose.
  2. Pensar antes de actuar. Tómese un par de segundos para pensar qué va hacer.

Hay cuatro caminos:

  1. Distraerlo: Cámbiele el objeto de atención, ofrézcale otra cosa en vez. Esta técnica funciona bien con los menores.
  2. Apártelo: Lléveselo a un lugar más tranquilo para calmarlo. Por ejemplo, a su cuarto si ésta en la casa, o a su auto si anda fuera. Evite hablarle para que entre en razón cuando esta gritando, porque no resulta. Espere que se calme.
  3. Ignórelo: Algunos niños hacen pataletas para lograr atención. Trate de ignorarla y de seguir con lo que estaba haciendo. Si es muy pequeño, quédese en el mismo lugar haciendo otra cosa para que además no se sume abandono a su sensación de frustración.
  4. Tómelo: Contener físicamente a un niño fuera de control puede ser peligroso para usted y para otros. Debe advertirle que usted sabe que está enojado (a) y que va a tomarlo hasta que se calme. Esto es importante, porque a los niños no les gusta descontrolarse, ya que les da miedo. Así, si un adulto puede hacerse cargo de la situación y calmarlo, lo reafirma.