La sexualidad del siglo XXI

“Recuerdo mi primera experiencia sexual: en cuestión de sensaciones eróticas me sentí decepcionado.

A pesar de que muchas veces lo había pensado, nada resultó como quise. Ni el lugar, ni el momento… Ni siquiera puedo asegurar que haya estado decidido. Quizás fue presión, o tal vez un impulso lo que me llevó a tan traumante acto.

Hoy descubro que mi acompañante se encontraba físicamente cerca de mí, pero a la vez tan lejos como para entenderme.

Estuve tan preocupado por hacerlo bien y a un tiempo presumible que no me percaté de lo que realmente significaba. ¿Que pasó después? Me sentí tan deprimido que me dio miedo volver a intentarlo.”

Lamentablemente estas frases no siempre son de un paciente; y lo peor es que se están haciendo cada día más comunes en nuestro entorno.

Hoy en día encontramos estadísticas tan altas acerca del despertar sexual que tienen los adolescentes a temprana edad, que nos lleva a creer que se encuentran preparados para ejercer su sexualidad.

Pero acaso ¿esto será cierto?...

Actualmente un gran número de personas (incluidas adultas) llegan a tener grandes dudas acerca de lo que concierne a una relación sexual, así como de sus componentes físicos y psicológicos. Esto a causa de que mucha gente aun piensa que son temas inapropiados.

La sexualidad no es un impulso, un mal, una enfermedad o algo que se deba ocultar. Es una necesidad fisiológica que experimenta el cuerpo humano similar a la de comer, dormir o ir al baño; por lo que no es conveniente reprimirla. Sin embargo cuando se tiene a la ignorancia de por medio puede tener grandes consecuencias.

La mala información, los chismes, los rumores entre amigas, las presunciones de los “machos” y el bombardeo en los medios han originado que se lleve a cabo un aprendizaje inadecuado sobre este tipo de temas. Y que decir de la cultura que va acelerando a las nuevas generaciones a tener experiencias poco gratificantes.

Un día una mujer adulta me decía que su primer contacto sexual fue un acto de rebeldía. Que quería quitarse la etiqueta de virgen para que la gente la valorara por lo que era, no por su virginidad, y me confesó: “del miedo no sentí nada… y bueno, si duele.” Ella preguntó a varias amigas acerca de su primera relación, y la mayoría coincidió en decirle que sus experiencias habían sido traumáticas y decepcionantes.

Por otro lado, algunos varones concuerdan que fueron con prostitutas para perder su virginidad…”de los nervios ni se te para” mencionan.

En una investigación que se hizo entre universitarios, arrojó resultados interesantes. Los jóvenes que decían que sus experiencias sexuales habían sido decepcionantes fue el doble de los que dijeron que mencionaron que fueron satisfactorias.

Un filósofo dijo alguna vez que el sexo es algo cotidiano y normal: como caminar o lavarse los dientes. Que no es cosa del otro mundo. Yo estoy de acuerdo ¿y tú?

¿Y porque entonces hay tantos temores al sexo, embarazos no deseados, abortos clandestinos, mujeres que no conocen lo que es un orgasmo, enfermedades de trasmisión sexual y gente que teme aceptar sus preferencias?

¿Sabias que… el promedio de una relación sexual es de 13 minutos de coito?

¿Sabías que una relación sexual consta de 4 etapas?

¿Sabías que según estimaciones de la Consulta Mitofsky, los países que mantienen más relaciones sexuales en un lapso de 365 días, son: Francia, con 137 relaciones al año; Estados Unidos, con 111; México, con 84; mientras que Japón se ubica en el último sitio con 46?

¿Sabías que las relaciones sexuales tienen un alto beneficio para la salud?

¿Sabías que la mayor parte de las disfunciones sexuales tienen que ver con el aspecto psicológico del individuo y/o de la pareja?

En ocasiones llegamos a tener muchas dudas, muchos prejuicios o temores; sin embargo muy pocas veces nos animamos a pedir orientación. No sabemos a donde acudir, como preguntar o como reaccionaremos ante alguna conflictiva que nos resulte penosa sobre las temáticas sexuales.

Es por esto que uno de los principales componentes que ayudan a favorecer una sexualidad plena está en tener un equilibrio psicológico.

Pero… ¿Cómo saber que requiero orientación? La primer señal que suele dar nuestro organismo, radica en la funcionalidad. Es decir, cuando por motivo de ese “problemita” ya no funcionamos bien durante alguna parte de nuestro día, o cuando ya no es satisfactorio nuestro vivir cotidiano.

Así que si te encuentras en una situación que te haga darle muchas vueltas dentro de tu cabeza, no dudes en pedir orientación y asesoría sexual con un profesional.

Psic. Martín Gustavo Hernández Guerrero