Niño o niña

Y que van a querer ¿niño o niña? Mmm pues con que nazca bien… “LO QUE SEA” Esta es la clásica frase que dice una pareja durante la gestación de un bebé, es muy común y todos la hemos escuchado por lo menos una vez. Pero pocas veces analizamos que no son más que palabras automáticas aprendidas por tradición, que una verdadera respuesta.

Podrías creer que en realidad pudiera nacer un bebé con un sexo de “LO QUE SEA”. Pues aunque parezca una tontería cada día estamos viviendo este fenómeno. ¿Sabes a que me refiero con esto? ¿Qué quiero decir con “LO QUE SEA”? Te lo voy a poner en otro término que tal vez conozcas: homosexualidad o personas con preferencias distintas. Tomando en cuenta que la palabra homosexual tiene origen del vocablo griego homo (igual).

Te imaginas cómo reaccionaría una persona si le preguntaras: ¿Qué prefieres, niño, niña u homosexual? Probablemente se enojaría y pensaría que eres un maleducado, o enfermo mental. El punto es que todo padre idealiza como será su bebé. Escoge el nombre, sueña en cómo será su vida y hasta cómo será el día de su boda.

Pero el hecho es que ningún padre imagina procrear a un homosexual como su hijo. Y cuando ocurre, ¿Qué pasa? Es aquí donde comienza la gran lucha para este ser que no ha pedido ser diferente, que está lleno de dudas, que es atacado por propios y extraños, despreciado por la gente que se dice “normal” y rechazado por los familiares. ¿Sabías que el mayor obstáculo para un homosexual es su familia? Todos decimos que respetamos a personas que tienen otro tipo de preferencias, sin embargo ninguno quiere tener a alguno dentro de su núcleo familiar.

En una ocasión una madre de familia me dijo que su hijo de 16 años le confesó tener un gusto físico por un compañero de la escuela. Ella mencionó que debería de ir al psicólogo para que le quitara esas ideas. Y en cierta forma tiene razón. Debe de ir con un terapeuta, pero no para quitarle esas ideas, sino para que le ayude en ese proceso de adaptación y aceptación de sus preferencias y le dé recursos necesarios para poder vivir en sociedad. Sin embargo quien debe asistir a terapia para quitarse esas ideas es la madre de familia, ya que debe aceptar y apoyar a su hijo.

La homosexualidad no es una enfermedad ni está considerada como patología, solo es una dominancia acerca de los gustos de alguien. Como cuando a un hombre le gustan rubias o morenas, mientras que a otros les agradan personas del mismo sexo. No es algo simple de explicar, ya que están incluidos muchos procesos psicológicos que se originan incluso desde antes de que nazca el individuo. Hay muchas teorías como la neurológica, la hormonal, la psicológica, la bioquímica, entre otras; que explican el origen del gusto por personas del mismo sexo. Y a pesar de que todas tienen argumentos válidos, ninguna mantiene un 100% de veracidad.

¿Sabías que el homosexual puede llegar a padecer una gran cantidad de estrés a tal grado de enfermarse con patologías que los incapacita por un largo periodo? Pueden dejar de comer, dejan de asistir a sus actividades como escuela, trabajo y familia. Se llegan a sentir solos e incomprendidos y una gran parte ha pensado en el suicidio. Por tal motivo es que inicio este artículo citando a los padres de familia, ya que normalmente el homosexual se descubre a sí mismo como tal, en la etapa de adolescencia. Siendo esta donde más se requiere el apoyo de los padres.

Imagina lo siguiente: eres un adolescente, que ha crecido con la idea de tener un sexo definido, ya sea hombre o mujer. Te consideras como tal debido a tu nombre y al género. Descubres que las partes de tu cuerpo comienzan a cambiar e identificas el funcionamiento de tus genitales. Has comenzado a socializar con gente de tu edad, convives y sales con personas del sexo opuesto, incluso ya has tenido uno que otro noviazgo. De pronto te das cuenta que te agrada alguien de tu mismo sexo, disfrutas de su compañía y hasta tu cuerpo experimenta cambios cada vez que estás cerca de él (ella). Llegas a sentirte confundido (a) porque piensas que está mal. Sabes que si lo aceptas tendrás muchos conflictos, pero si lo reprimes te sientes incómodo (a). ¿Qué haces? ¿A quién acudes? ¿Irías con tus papás? Lamentablemente muy pocos saben las respuestas correctas, lo que lleva a que muchas personas tomen decisiones inadecuadas.

Existen estadísticas que revelan que un alto porcentaje con preferencias distintas, no lo confiesan por temor a la familia. Otros prefieren emigrar a otros estados y unos cuantos son apoyados por amistades.

¿Sabías que existen personas afectadas por un trastorno llamado homofobia? Consiste en un temor (en muchas ocasiones irracional), odio y repulsión por la homosexualidad. Este tipo de personas pueden llegar a tener grandes niveles de ansiedad dando lugar a la agresión física. ¿Sabías que… la homofobia puede llegar a tener origen en la presencia de instintos homosexuales inconscientes? Es decir que el homofóbico es, en el fondo, parte homosexual. Vivimos en una sociedad con ideas del siglo XIX. Con padres que castigan conductas homosexuales, con personas que se asustan al ver a una pareja del mismo sexo y con trabajos que discriminan las preferencias de un individuo. Recordemos que la homosexualidad no es un delito y que conforme pasen los tiempos, tendremos que adaptarnos a vivir con ella… Nos guste o no. Por lo que si conoces a algún padre de familia que prefiera perder a un hijo que aceptarlo como es, o si eres de los que tienen homofobia piensa en que puedes tener a uno muy cerca de ti y no lo sabes porque tiene miedo a que lo juzgues, lo rechaces o le tengas asco. Por otro lado, si te encuentras en la posición de “anormal” y no sabes que hacer, acude con un especialista para que te ayude a retomar el curso de tus pensamientos y así disfrutes plenamente tu vida.