¡¡NO hay que llegar primero… pero hay que saber llegar!!

¡¡NO hay que llegar primero… pero hay que saber llegar!!

Alguna vez te has preguntado ¿Qué busca un hombre de su sexualidad? Pareciera una pregunta fácil de responder, sin embargo es complicada de explicar. Lamentablemente en nuestra cultura mexicana, la sexualidad de un hombre es sinónimo de crítica y evaluación. Es medible, cuantificable y presumible. No importa la calidad ni la gratificación externa.

Se mide en minutos dejando de lado las sensaciones, se cuenta en experiencias olvidándose de las personas, se disfruta en centímetros y mientras más vaginas se conoce es mejor.

Dicen que la práctica hace al maestro, pero... ¿Quién conoce una escuela de sexo?

Actualmente es muy fácil conseguir una relación sexual, ya sea por dinero o por el simple gusto de tenerla. Relaciones de una noche, poligamia, monogamia y hasta encuentros masivos. Hay para todos los gustos y al alcance de la mano. Y todo para llegar a un fin… “el maravilloso placer que produce el clímax de un orgasmo. ¿Y ambos llegan a ese fin? ¿Sabias que un gran porcentaje de las relaciones sexuales no dura más de 6 minutos? ¿Sabias que el 80% de los coitos son terminados gracias a que el hombre es quien da fin debido a una eyaculación? ¿Sabías que uno de cada 4 hombres tiene un orgasmo en menos de 3 minutos? ¿Sabías que el 25% de la población masculinas sexualmente activa padece de eyaculación precoz?

Es momento de que evalúes un poco tu desempeño sexual y analices si cumples con los parámetros, o eres de los que ha frustrado a más de una mujer. La sexualidad masculina es muy benévola, ya que puede generar satisfacción en pocos minutos, no requiere mucha estimulación e incluso no depende de otro ser. Sin embargo esto ha originado que se eleve la cantidad de personas con un trastorno que crece a ritmos acelerados…”eyaculación precoz”

Hay que señalar que para poder dar un diagnóstico de estos, se requiere una minuciosa evaluación. No por eyacular pronto significa que padecen algo. Por otro lado, si eres de los que repetidas veces ha tenido un orgasmo antes de que pueda identificar el rostro de su pareja, deberías de pedir orientación. No dejas de ser hombre ni pierdes virilidad ante esta situación, al contrario, es de valorar el coraje que se tiene para romper con esas ideas tan arraigadas. El 85% de los casos de eyaculación precoz se debe a cuestiones psicológicas, y aunque cada caso es diferente, se ha descubierto que existen factores que han ayudado a que se desarrolle en muchos hombres. Tal es el caso del estrés, las relaciones dependientes, el temor a la crítica de la pareja, la ignorancia, las relaciones por minutos cobrados (en el caso de los prostíbulos), ideas machistas entre muchos otros.

No es sencillo de aceptar, pero es más común de lo que crees. Muchos matrimonios se han disuelto por creer que ya no funciona su sexualidad. Para el hombre es estresante, atemoriza su ego, baja su autoestima, y llega a sentir que nunca podrá volver a tener actividad sexual. Para la mujer, es un motivo de duda: ¿Y si ya no le gusto? ¿Y si tiene otra? ¿Y si soy muy exigente? Entre otras muchas interrogantes que solo perturban la confianza de si misma

Hay que destacar que una herramienta muy importante en estos casos es la comunicación. De aquí se parte para que el afectado (en este caso el hombre) pueda expresar sus pensamientos y a su vez resuelva las dudas de su pareja. La eyaculación precoz es un padecimiento que cuando es de origen psicológico, tiene una solución muy práctica y muy efectiva. No tiene efectos secundarios y su intervención en pareja puede ser individual o en pareja.

Pero ¿como saber que es causado por factores psicológicos y no por una enfermedad medica? Existen diversos test que ayudan a indagar la funcionalidad sexual de un hombre. Sin embargo uno muy efectivo y práctico es el siguiente: Durante 5 días debes revisar el grado de erección que tiene el pene inmediatamente después de despertar por la mañana. Si al menos 2 días mantiene un nivel de consistencia deseable para una penetración (entumescencia, tamaño, y grosor), significa que el miembro viril tiene bunas capacidades físicas (circulación sanguínea, ausencia de problemas genito – uretrales, nivel de glucosa aceptable, oxigenación adecuada, segregación de testosterona, etc.); por lo que si aun así mantienes problemas para iniciar o mantener una erección durante una relación sexual, significa que existen conflictos de orden psicológico que afectan tu rendimiento sexual.

Si te encuentras en esta situación o tienes un “conocido“ al que le pase esto, dile que no dude en atender algo pequeño por temor a que no se haga más grande.

Tu cuerpo habla escúchalo.

Psic. Martín Gustavo Hernández